Yo venía notando
últimamente cierto revuelo en la biblioteca de casa. Y debo confesar que
me costó trabajo descifrar el motivo, porque mis libros son muy cerrados así de
primeras, pero al final, leyendo entre líneas, conseguí averiguar que el
conflicto
comenzó cuando compré el best-seller de Belén Esteban. Al
principio parecía que todo iba bien, pero con el tiempo, algunos títulos
curiosos, de mi amplia colección de volúmenes selectos de las letras
universales de todos los tiempos, empezaron a mirar con cierto recelo a
la nueva escritora, pues consideraban que su currículum literario no se
correspondía con la lujosa edición que servía de soporte a sus mundanas
reflexiones. Y la cosa estalló definitivamente, cuando algunas de mis
obras maestras de la creación literaria y del pensamiento humano, se
enteraron del desmesurado número de ejemplares vendidos por la mediática
estrella televisiva, y en contraste averiguaron los escasísimos índices de
lectura del resto de títulos clásicos y contemporáneos de mi biblioteca. Y la
cosa ha empeorado más aun con la irrupción en casa de un moderno y aséptico libro
electrónico, que utilizo esporádicamente.
Desde entonces mis bellos y sugestivos textos encuadernados se han
quedado sin palabras, y en blanco, de rabia y de estupor. Yo trato de animarles, y les digo que deben pasar página, pero ellos que
son de los que lo toman todo al pié de la letra, se han quedado mudos de
espanto. Y les entiendo, en el fondo.
Y me da pena ver que los libros sufren al constatar que su papel es cada
vez más escaso en la sociedad actual.
Pero, si ellos, los textos editados, lograron vencer en otros tiempos, a los
censores y a las hogueras y a las inquisiciones, acabarán superando también esta era de modas
e incertidumbres, en las que hemos relegado a las letras escritas en papel, a
un margen de las páginas de nuestra vida. Y con su sentido profundo volverán tarde o
temprano a darle significado a nuestras lecturas. Para evitar que acabemos convertidos en una
sociedad mentirosa, que ha perdido su palabra.
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