A menudo aparecen en los
medios de comunicación noticias relacionadas con la marca España, y no sé muy
bien en qué consiste, pero creo que le voy a dar la patada a mis marcas de toda
la vida para incorporar a mis alacenas los productos de esta nueva empresa roja
y amarilla, el problema es que he estado buscando en el supermercado del barrio
y no he encontrado nada todavía, pero todo llegará, espero. En cualquier caso me parece una estupenda
iniciativa, es mejor que España sea una marca en lugar de “una unidad de
destino” o “una, grande, libre, patria” como en épocas pretéritas. Y además es lo que toca, en estos tiempos de
economía globalizada. Aunque no deja de
tener su gracia que nuestra orgullosa España, heredera de un linaje de alcurnia
y abolengo aristocrático, se vea abocada a llevar publicidad en su camiseta
como si de una deportista mediática se tratase.
En fin, como nuestros gobernantes son muy sabios,
imagino que las
modificaciones las irán introduciendo poco a poco para no generar alarma
social, y es de esperar que hasta dentro de unas temporadas no transformarán el
parlamento de la nación en una asamblea de accionistas, o el consejo de
ministros en el necesario consejo de administración, y pasará más tiempo aún
antes de que sustituyan nuestro himno nacional por una sintonía pegadiza que
quede bien en los anuncios. El caso es
que nuestra patria, pionera conquistadora de nuevos mundos, se lanza ahora al
descubrimiento y colonización de nuevos mercados, pero en lugar de expandir la
sagrada misión civilizadora, ahora se trata de dar a conocer las bondades de
nuestra patriótica marca, pues aunque algunos creíamos que en las
administraciones políticas capitalistas, las instituciones públicas tenían
escaso margen decisorio y los que realmente partían el bacalao eran las grandes
empresas y las multinacionales, resulta que pronto serán los países los que se
van a transformar en marcas comerciales, de modo que posiblemente los
mapamundis del futuro sean algo parecido a los planos de unos grandes almacenes
globales.
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