La risa es
peligrosa, se trata de un problema muy serio.
Determinadas organizaciones, especialmente fundamentalistas, temen
que bandadas organizadas de burlas y mofas puedan llegar a resquebrajar
los cimientos de sus verdades absolutas e incontrovertibles, religiosas,
políticas o éticas. Posibilidad que no
les hace la menor gracia.
Hace más de
dos milenios, el griego Aristóteles, creó una obra que constituía una especie
de manual para la escritura de tragedias y comedias, los dos grandes géneros
teatrales. La parte dedicada a la tragedia, ha llegado intacta a nuestros
días, sin embargo la otra mitad, la referente a la comedia, se perdió, y de
ella nunca más se supo. Tal vez sea casualidad, o puede tratarse de un
viejo éxito de los enemigos del humor.