Desde que
llegó repentinamente a nuestras vidas, por intermediación de la cronológica magia
de los relojes, el año 2015 acude a diario
al gimnasio. Y es que todos
esperamos mucho de él, y no quiere defraudarnos. Por eso, el
joven y vitalista año, se machaca una y otra vez, levantando con
fortaleza las macizas pesas de la maquinaria del reloj, ejercitando sin descanso los engranajes y los
músculos de sus manecillas, tanto de la pequeña como de la grande, confiando en
almacenar fuerzas suficientes para culminar
con éxito sus 365 días de intensa tarea.