Dicen que le
han visto, haciendo números, frotándose
las manos. Aquí, en la selva de asfalto. Las aduanas y las vallas, no han sido capaces
de detener su camino. Allá en su tierra,
en la olvidada África, acostumbraba a huir de las escasas infraestructuras
sanitarias que se improvisaban para combatirlo.
Pero, en este carnaval continuo al que llamamos España, el sorprendido recién llegado huye de los
paparazzis, que le persiguen para robar la foto más morbosa.